Las innovaciones económicas del siglo XVIII: el Comercio Libre (I)

Una de las principales consecuencias para el comercio ocasionadas por la Paz de París (1763) fue el inicio del comercio libre. En este momento se pasa de considerar a los territorios americanos como Reinos Indianos de la Monarquía Universal a Colonias Ultramarinas de la Monarquía Española. El sistema político seguirá siendo el despotismo mientras que en el plano económico se adopta el mercantilismo.

Reglamento y aranceles reales para el Comercio Libre de España a Indias. Fuente.

Reglamento y aranceles reales para el Comercio Libre de España a Indias. Fuente.

En este contexto, la Corona, refuerza su intendencia, hace una reforma tributaria con el objetivo de racionalizar los impuestos y realiza los primeros censos de población a fin de tener un control de la contabilidad hacendística.

Los principales reformadores fueron José de Ábalos en Venezuela; José Cevallos en el Virreinato del Río de la Plata; Agustín de Jáuregi en Chile; José de Areche visitador del Perú (que reajustó la alcabala al 6% e hizo censos de indios); y Francisco Gutiérrez de Piñeres visitador del Virreinato de la Nueva Granada (que estableció la Dirección General de Rentas en Santafé con dos Contadurías). Las medidas más destacadas fueron la eliminación de la aduana a los asentistas (que pasa a la corona), la creación de un reglamento de policía, de tribunales de cuentas y de jueces pedáneos, así como la apertura de estancos reales donde se vendía tabaco, naipes, aguardiente y pólvora.

Agustín de Jauregui.

Agustín de Jáuregui, reformador en Chile. Fuente.

Desde el término de la Guerra de Sucesión podemos ver cómo el comercio con América se mantiene estancado. Los comerciantes andaluces tenían como prioridad mantener los precios altos, y con un volumen mayor de mercancías esto esta inviable. De otra parte para los comerciantes mexicanos lo importante era evitar que alguien pudiera entrometerse en los circuitos de la vida económica novohispana, por ello les interesaba mantener los precios reducidos de las mercancías. Cuando el sistema de flotas y galeones sea amenazado ambos colectivos se pondrán de acuerdo para defenderlo.

Puerto de Sevilla, principal enclave económica para la salida y entrada de las flotas y galeones. Fuente.

Puerto de Sevilla, principal enclave económica para la salida y entrada de las flotas y galeones. Fuente.

Aún así, a partir de 1737, no habrá más remedio que autorizar el comercio mediante los registros sueltos, con esto aumenta el volumen comercial y con ello los ingresos de la Hacienda. Acabada la Guerra de los Nueve Años, los colectivos de comerciantes volverán a ponerse de acuerdo para clamar por el restablecimiento de las flotas. En 1757 y 1760 los convoyes de las flotas fueron auténticos fracasos de ventas. Las primeras medidas del comercio libre deben verse como una respuesta al fracaso del sistema de flotas y a la necesidad de fomentar el tráfico para incrementar los ingresos de la Hacienda.

Navío de registro, también conocido como "registros sueltos". Fuente.

Navío de registro, también conocido como “registros sueltos”. Fuente.

A través del monopolio se provocaba la carestía y escasez a fin de inducir un alza de precios. Pero aquí no tiene posibilidad el desarrollo de una economía productiva americana. Tampoco desde la metrópoli puede responderse a la demanda y a principios del siglo XVIII casi nada queda español en el comercio colonial. Entre las consecuencias de esto estará una mayor extensión de la navegación y la disminución del interés de los préstamos.

El incremento de fábricas y de la producción manufacturera en España puede, por el contrario, considerarse irrelevante. No se había eliminado el contrabando, los ingresos fiscales habían disminuido y se habían inducido multitud de quiebras comerciales. El monopolio distorsionaba la realidad del mercado indiano e impedía el desarrollo de la agricultura. El libre comercio tendría que convertir en prioritario ese objetivo. Se establece así una dualidad de competencias e intereses: los americanos se dedicarán a producir con la agricultura, mientras que los españoles extenderán su navegación y comercio tanto en materias primas como en frutos de consumo.

Sistema de flotas y galeones, rutas de comercio. Fuente.

Sistema de flotas y galeones, rutas de comercio. Fuente.

La Ley de Libre Comercio pasaba por la creación de los Juzgados de Arribada y los Consulados. En 1765 se habilitan los puertos peninsulares de Sevilla, Cádiz, Málaga, Cartagena, Alicante, Barcelona, Gijón, Santander y A Coruña; y se inicia el comercio con las islas de Cuba, Puerto Rico, Santo Domingo, Margarita y Trinidad. En 1768 se comerciará con la Luisiana, en 1770 con Yucatán y Campeche, y en 1774 se autoriza el comercio intercolonial y se habilita puerto de Acapulco. 1776 verá la apertura de Ferrol, Palma de Mallorca y Santa Cruz de Tenerife para la península y de Santa Marta y Río del Hacha para Nueva Granada.

El Consulado (Universidad de Cargadores). Fuente.

El Consulado (Universidad de Cargadores). Fuente.

El 12 de octubre de 1778 se publicaba, como culminación de un proceso iniciado casi con el siglo y al que Arriaga había dado impulso, el Reglamento para el Comercio Libre entre España e Indias, por medio del cual se esperaba un mayor florecimiento de la agricultura, la industria y la población. Los antiguos gravámenes sobre el comercio quedan aquí reducidos a uno solo, de cuantía inferior a aquellos, y se autoriza a doce puertos españoles (Santander, Gijón, La Coruña, Sevilla, Cádiz, Málaga, Cartagena, Alicante, Tortosa, Barcelona, Palma de Mallorca y Santa Cruz de Tenerife) para comerciar directamente con veinticuatro puertos indianos (Campeche y Nueva Orleans, siete puertos en las Antillas, cuatro centroamericanos, Cartagena de Indias, Río Hacha, Trinidad y Margarita, en el área del Caribe; y Montevideo, Buenos Aires, Concepción, Valparaíso, Arica, Callao y Guaraquil, en la ruta del Plata y el Pacífico).

Principales rutas comerciales del Imperio Español con Indias. Fuente.

Principales rutas comerciales del Imperio Español con Indias. Fuente.

La libertad concedida por el reglamento era, pues, limitada, y con la notable exclusión de todos los puertos venezolanos (para respetar el monopolio de la Compañía Guipuzcoana) y de los dos grandes puertos mexicanos, Acapulco y Veracruz, donde se mantendría el rígido sistema de flotas y del galeón anual. Nueva España y Venezuela no se incorporarán al Libre Comercio hasta 1789, cuando se renuncia a seguir organizando flotas (de hecho, la última flota había sido la de 1776) y la Compañía de Caracas deja de existir. 

Real Cédula de erección de la Compañía Güipuzcuana de Caracas. Fuente.

Real Cédula de erección de la Compañía Güipuzcuana de Caracas. Fuente.

 

Bibliografía.

BERNAL, Antonio.Miguel. La financiación de la Carrera de Indias (1492-1824): dinero y crédito en el comercio colonial español con América. Sevilla: Fundación El Monte, 1993.

CHAUNU, Pierre. Sevilla y América, siglos XVI y XVII. Sevilla: Universidad de Sevilla, 1983.

WALKER, Geoffrey J. Política española y comercio colonial, 1700-1789. Barcelona: Ariel, 1979.

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