El Comercio Libre en Buenos Aires.

Tras la aprobación del Comercio Libre, Buenos Aires se convertirá en un punto comercial de América importante, y en ello contribuyó la creación del Virreinato del Río de la Plata en el año 1776. Creado, entre otros motivos, debido a la presión portuguesa al norte del Río de la Plata y a la presencia inglesa en las Islas Malvinas, también jugó un papel muy importante para su creación la enorme distancia existente entre Buenos Aires y Lima. A partir de la creación de este virreinato se empieza a dar una serie de cambios tanto en el comercio exterior como interior.

Mapa del Virreinato de la Plata. Fuente.

Mapa del Virreinato de la Plata. Fuente.

Cabe destacar que en un principio no fue una libertad total del comercio, sino una apertura del monopolio Sevilla-Cádiz, ampliándose a otros puertos peninsulares la capacidad de comerciar.

Estas medidas aperturistas comienzan a aplicarse en el año 1765, culminando con el Reglamento para el Comercio Libre en el año 1778, abriéndose de esta manera una nueva etapa. Este reglamento, decía de una forma explícita que todos los navíos que se vieran favorecidos por este libre comercio deben de pertenecer a la corona española, deberían de ser de construcción nacional, se vetaba la participación de los extranjeros, y se daba de plazo dos años para matricular los barcos extranjeros.

Reglamento y aranceles reales para el Comercio Libre de España a Indias. Fuente.

Reglamento y aranceles reales para el Comercio Libre de España a Indias. Fuente.

Muchos productos americanos quedaban libres de gravámenes, y en los registros del Río de la Plata podemos distinguir sebo de pan, pieles de ciervo y venado, entre otros productos.

España se vio obligada a permitir que mercaderías extranjeras, provenientes de otros países industrializados, partieran rumbo a América con un claro objetivo comercial, debido a la falta de posibilidades de la metrópoli de abastecer a América de productos manufacturados. De esta forma, Carlos IV en el año 1797 aprobó el contrato de neutrales, con el que se abría el comercio americano a otros países europeos. Es un texto legislativo realizado en la España ilustrada que favoreció principalmente a Inglaterra, EEUU y Portugal.

Carlos IV, tras la firma del Contrato de Neutrales. Fuente.

Carlos IV, tras la firma del Contrato de Neutrales. Fuente.

En un principio se podía ver un cierto entusiasmo y positivismo con respecto a la instauración del libre comercio, pues el virrey veía con buenos ojos esta ley, afirmando que traería abundancia y riqueza. Más tarde, después de las hostilidades con Inglaterra, hacía el 1783, el virrey vigente, Vértiz, afirmaba que la situación económica era pésima, afirma que escaseaba los productos y que los precios eran desorbitados.

Se va generando una serie de situaciones para el manejo del tráfico marítimo y del comercio, entre la que podemos destacar el empleo de una nación neutral, en este caso Portugal, para que a través de la misma se realice un tráfico compensatorio. Este empleo de una nación neutral requería del uso de doble patentes de ambos países, también se requería la utilización de una doble bandera. A pesar de todo esto, cabe destacar que el contrabando no descendió aunque si desaparecería Sacramento como centro de distribución y promoción de este.

Juan José de Vértiz y Salcedo, virrey del Río de la Plata. Fuente.

Juan José de Vértiz y Salcedo, virrey del Río de la Plata. Fuente.

La adopción del libre comercio a finales del siglo XVIII provocó una serie de cambios en la economía española, afectando a los equilibrios regionales entre España y América. En el Río de la Plata tuvo efectos muy positivos según Samuel Amaral, esa visión catastrófica se ha ido moderando, aunque se le hayan atribuido consecuencias negativas a las economías regionales.

Se puede llegar a la conclusión de que no se ha producido una crisis propiamente dicha como causa de la instauración del libre comercio, y podemos ver que esta visión de esa supuesta crisis fue surgida a raíz de las quejas y posturas contrarias a este sistema.

Bibliografía.

AMARAL, S., “Comercio libre y economías regionales”, JbLA, Nº27, 1990, pp. 1-67.

Memoria de los virreyes del Río de la Plata, Buenos Aires, Bajel, 1945, pp. 196. .

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